Nos encontramos en este nuevo aniversario del Ni una Menos con que la realidad patriarcal nos arranca a dos compañeras militantes de Somos Barrios de Pie.

Milagros de Avellaneda de apenas 20 años murió luego de dos meses de agonía tras ser quemada en el 80% de su cuerpo. Araceli de Ituzaingó tenía 24 años y falleció con el 50% de su cuerpo quemado el 18 de mayo luego de estar dos días internada. Ambas en circunstancias de violencia de género.
EXIGIMOS JUSTICIA Y ESCLARECIMIENTO DE SUS CASOS.

“En tan solo 20 días tenemos dos compañeras de Somos Barrios de Pie que han sido víctimas de femicidio, ambas quemadas por quienes eran sus parejas, ambas militantes de la Provincia de Bs.As, muy jóvenes y con un compromiso social y feminista en el que día a día luchaban para cambiar la realidad difícil de sus barrios”, expresó Natalia Souto, diputada Nacional.

Por su parte, la legisladora porteña Laura Velasco sostuvo: “A 7 años del primer Ni Una Menos desde el movimiento feminista seguimos luchando por frenar la impunidad patriarcal pero sigue fallando la prevención en los femicidios, la Justicia es lenta e ineficiente”.

“Araceli sufría violencia de género. Convivía con un violento, con una persona con antecedentes penales que hacía apenas cuatro meses había salido de la cárcel. Araceli le contaba a sus amigas y a sus compañeras de militancia sobre todas las violencias de las que era víctima y, si bien nunca se animó a denunciarlo, por miedo, su situación era alarmante. La Justicia aun no indagó ni imputó al responsable de su muerte”, completó Velasco.

“Araceli no fue víctima de ningún accidente doméstico. Fue víctima de la más aberrante violencia machista y patriarcal que, bajo el mismo modus operandi de siempre, terminó abruptamente con su vida”, afirmó Souto.

“Necesitamos que la Justicia accione de forma rápida, que se reconozca y se fortalezca la labor contra las violencias que en nuestros barrios realizan las promotoras territoriales”, manifestó Norma Morales, referente nacional de Somos Barrios de Pie, y agregó: «Las terribles pérdidas de nuestras compañeras Araceli y Milagros nos hablan de los altos niveles de violencia que aún sufren las mujeres de los barrios populares, donde sus muertes ni siquiera salen en los medios de comunicación. Necesitamos políticas públicas eficaces que tiendan a su prevención y erradicación definitiva”.
“Llenas de furia y dolor, acompañamos a toda su familia y nos encontraremos nuevamente en las calles para gritar Ni Una Menos”, finalizó Morales.

Desde la organización Somos Barrios de Pie exigimos y reclamamos:

  • El cumplimiento de las leyes de ESI y Micaela.
  • El reconocimiento de las promotoras territoriales y consejerías.
  • El cumplimiento de la ley 26.485 para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres y disidencias con decisión política y presupuesto en todas las jurisdicciones del país.