1066-D-2022 | MODIFÍCASE LA LEY Nº 3.263 – ARBOLADO PÚBLICO.-


PROYECTO DE LEY

MODIFICACIÓN DE LA LEY 3263 DE ARBOLADO PÚBLICO

Artículo 1°.- Modifícase el Artículo 1° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 1°.- Objeto: La presente ley tiene por objeto proteger, valorizar, conservar e incrementar el Arbolado Público Urbano dado su carácter de patrimonio cultural y ambiental, implementando los requisitos técnicos y administrativos a los que se ajustarán las tareas de intervención sobre los mismos.

Artículo 2°.- Modifícase el Artículo 2° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 2º.- Definición: Se entiende por arbolado público urbano a las especies arbóreas, las palmeras y las arbustivas manejadas como árboles, que conforman el arbolado de alineación y de los espacios verdes así como los implantados en bienes del dominio público del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y los de titularidad privada declarados de interés.

Artículo 3°.- Modifícase el Artículo 3° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 3º.- Obligaciones: A los efectos de valorizar, conservar, proteger e incrementar el arbolado público urbano, la autoridad de aplicación debe:

a.         Elaborar y actualizar el Plan Maestro de Arbolado Público de la  Ciudad de Buenos Aires conforme a lo establecido en la presente Ley.

b.         Controlar y supervisar el cumplimiento del Plan.

c.         Precisar tareas de conservación, adoptando las medidas que juzgue convenientes y necesarias en salvaguarda de plantaciones existentes y que tiendan a mejorar su desarrollo y lozanía.

d.         Intervenir en el cultivo, selección y adquisición de ejemplares destinados a las nuevas forestaciones o reposiciones, asegurando la provisión de plantas de calidad y buen estado sanitario, como así también de todos aquellos productos, elementos, herramientas y tecnologías necesarias para el correcto manejo.

e.         Establecer campañas dirigidas a crear conductas conservacionistas, destacando la función del árbol en el ecosistema urbano, como mitigador de los efectos del cambio climático y sus consecuencias positivas sobre la salud física y psíquica de la comunidad.

f.          Llevar el Registro de Árboles Históricos y Notables.

g.         Controlar que el personal interviniente disponga de matrícula habilitante con incumbencia en el área.

h.         Elaborar un «Manual de cuidado, conservación, poda, trasplante, tala y extracción» que será realizado por especialistas matriculados. La autoridad de aplicación debe convocar una comisión especial integrada por especialistas en gestión ambiental, arbolado público, agronomía, arboricultura y disciplinas afines, a los efectos de su elaboración.

i.          Fiscalizar que los ejemplares arbóreos en plazas, parques y arbolado lineal  no sean dañados durante la planificación y ejecución de obras públicas y privadas.

j.          Crear un registro de acceso público, gratuito, digital y de actualización permanente, con la cantidad y motivos de cada poda, trasplante, tala y extracción realizada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que permita seguir la trazabilidad de cada ejemplar.

Artículo 4°.- Modifícase el Artículo 4° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 4º.- Plan Maestro: El Plan Maestro de Arbolado Público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debe incluir, como mínimo:

a.         Diagnóstico sobre el estado de situación del arbolado público de la Ciudad de Buenos Aires. A tal fin, debe confeccionarse un censo arbóreo informatizado a través de un mapa interactivo como herramienta esencial para la obtención de un inventario cualitativo y cuantitativo, que incluya imágenes de los ejemplares e historial fitosanitario; previendo los mecanismos para su actualización permanente.

b.         Planificación diferenciada de la replantación del arbolado de alineación y espacios verdes, en función de sus beneficios ambientales, paisajísticos y de salud de las personas, determinando la especie arbórea que será plantada en cada vereda y espacio del dominio del Gobierno de la Ciudad, teniendo en cuenta las características del arbolado existente y su comportamiento en el tiempo en cuanto a condiciones de crecimiento, aspectos sanitarios y mecánicos.

c.         Determinación de la ubicación y tamaño de nuevas planteras, para la plantación de nuevos árboles, previendo que su diseño permita un desarrollo radicular controlado, de manera de no afectar las propiedades ni las cañerías existentes.

d.         Normas técnicas para la consolidación y revalorización del arbolado público existente, incluyendo las tareas de manejo y conducción necesarias para lograr un adecuado cuidado de los árboles.

e.         Planificación de la demanda de nuevos ejemplares.

f.          Criterios para la selección de especies, ensayos de comportamiento y adaptación de nuevas especies; listado de actualización periódica de especies apropiadas, detallando sus características; nuevas pautas de manejo y tecnología acordes con los avances científicos.

g.         Plan de manejo individual de los árboles Históricos y Notables, que incluya el monitoreo anual de los mismos.

h.         Plantación de árboles nuevos en las comunas, priorizando a las que menos ejemplares tengan por habitante.

Artículo 5°.- Modifícase el Artículo 6° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 6º.- Características de las especies: El Plan Maestro de Arbolado Público debe garantizar la biodiversidad. Las especies con características inadecuadas para su empleo en el arbolado de alineación tales como la presencia de espinas o aguijones punzantes, de frutos voluminosos, pesados, suculentos, u órganos que presenten sustancias tóxicas o que puedan generar algún riesgo para la población, así como aquellas que posean una morfología inapropiada, o características mecánico-estructurales de la madera inadecuadas, no podrán ser utilizadas, reservándose su uso para espacios verdes o sitios donde sus características no generen inconvenientes.

El presente artículo no es retroactivo para los ejemplares ya existentes que cuentan con las características enunciadas, que por su frondosidad aportan beneficios ambientales y ecosistémicos irrecuperables. En estos casos, la Autoridad de Aplicación deberá proveer los medios necesarios para evitar o minimizar el riesgo enunciado en el presente artículo sin necesidad de extracción.

Artículo 6°.- Modifícase el Artículo 7º de la Ley 3263, que quedará redactado de la siguiente manera: 

Artículo 7 º.- Políticas de cultivo: La Autoridad de Aplicación adoptará las medidas necesarias para la provisión de ejemplares arbóreos a los que hace referencia el Artículo 5º, aplicando políticas dirigidas al cultivo en los viveros existentes tanto públicos como privados.  Asimismo, supervisará el proceso de correcta evolución de cada ejemplar en el lugar de su plantación adoptando las medidas necesarias para su supervivencia.

Artículo 7°.- Modifícase el Artículo 10º de la ley 3263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 10°- Evaluación: Previamente a cada intervención en el arbolado público, la Autoridad de Aplicación deberá realizar una evaluación, a cargo de profesionales con formación acreditada en arboricultura, acerca del estado de cada ejemplar, con indicación precisa de su estado sanitario, fisiológico y físico de la que resulte la necesidad de dicha intervención y, en su caso, el tratamiento o procedimiento adecuado para resolver las necesidades detectadas.

Artículo 8°.- Modifícase el Artículo 11° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 11 º.- Personal interviniente: El personal afectado a las tareas de:

  1. Evaluación técnica: debe disponer de matrícula habilitante con incumbencia en el área.
  2. Plantación, conservación, extracción, poda, trasplante, tala o cualquier otra intervención sobre el arbolado público, debe estar habilitado para la realización de las mismas mediante capacitaciones y evaluaciones certificadas por la Autoridad de Aplicación y seguir las instrucciones indicadas en el »Manual de cuidado, conservación, poda, trasplante, tala y extracción».

Artículo 9°.- Modifícase el Artículo 12° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 12 º.- Habilitación: La Autoridad de Aplicación debe instrumentar las medidas a fin de certificar la capacidad del personal para la evaluación técnica de los árboles y del personal para las tareas de plantación, conservación, poda, trasplante, tala o cualquier otra intervención sobre el arbolado público. Este certificado será requisito necesario para la intervención de dicho personal y deberá ser exhibido obligatoriamente a los ciudadanos que lo requieran en el momento de la realización de las respectivas tareas.  Las empresas contratistas sólo podrán emplear personal que cuente con esta certificación.; esta condición deberá incluirse en los respectivos pliegos de licitación.

Artículo 8°.- Modifícase el Artículo 13° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 13º.-  Poda: La Autoridad de Aplicación podrá efectuar estas tareas en ramas y/o raíces para:

a.         Evitar daños o potencial peligro a las personas

b.         Evitar daños o potencial peligro a bienes.

c.         Por el trazado o mantenimiento de un servicio público.

d.         Mantener y conservar el arbolado público.

La autoridad de aplicación debe realizar una evaluación técnica en el lugar solicitado para la poda, con el fin de buscar alternativas en el manejo del arbolado con el objetivo de cumplir los incisos a), b y c) del presente artículo, evitando podas o intervenciones invasivas del ejemplar.

Excepto en situaciones excepcionales que no admitan demora, la autoridad de aplicación debe fijar un cartel junto al ejemplar a ser podado por el plazo de diez (10) días corridos, en el que se informe sobre las circunstancias que motivan la decisión respectiva, según lo dispuesto en el Artículo 10º, indicando las vías de contacto con la autoridad competente.

Los residuos de poda sólo deben ser retirados por las empresas contratadas para dicha tarea.

Los árboles y arbustos de parques y plazas y plazoletas no se podarán salvo en los casos en que la preservación del ejemplar arbóreo lo requiera o que posea ramas muertas, enfermas o dañadas que entrañen potencial peligro para la integridad física de las personas.

En los parques y jardines públicos de diseño histórico se prohíbe podar árboles y arbustos salvo en los casos en que el mantenimiento o conservación del ejemplar arbóreo lo requiera o en caso de ramas muertas, enfermas, o que entrañen potencial peligro para la integridad física de las personas. Ante la eventual muerte de un ejemplar en dichos espacios públicos, éste será reemplazado por un árbol de la especie original. 

Artículo 9°.- Modifícase el Artículo 14° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 14 º.- Trasplantes: La Autoridad de Aplicación podrá efectuar el trasplante de árboles sólo en las siguientes circunstancias:

a.         Evitar daños o potencial peligro a las personas

b.         Evitar daños o potencial peligro a bienes.

c.         Por el trazado o mantenimiento de un servicio público.

d.         Cuando impidan u obstaculicen el trazado o realización de obras públicas.

e.         Cuando se encuentre fuera de la línea de plantación respecto al resto de los árboles de la vereda, constituyendo un obstáculo.

f.          Cuando por su localización resulte imposible ubicar las entradas de vehículos necesarias para cumplir con los requerimientos de estacionamiento y carga y descarga dispuestos por el Código de Planeamiento Urbano para el uso correspondiente.

En los casos c) d) y f) la Autoridad de Aplicación debe trasladar a los requirentes los gastos que demanden las tareas de trasplante.

Los árboles deben ser trasplantados lo más cerca posible del lugar en donde se encuentren.

Una vez realizado el trasplante, la Autoridad de Aplicación debe planificar un seguimiento exhaustivo del proceso para que el árbol se reponga del estrés del trasplante. Un profesional en la materia, con matrícula habilitante, debe evaluar periódicamente el estado del ejemplar trasplantado a los fines de prever cualquier daño, inconveniente fitosanitario y/o muerte del mismo, utilizando las técnicas más adecuadas y menos invasivas para el ejemplar.

Excepto en situaciones excepcionales que no admitan demora, la autoridad de aplicación debe fijar un cartel junto al ejemplar a ser trasplantado por el plazo de diez (10) días corridos, en el que se informe sobre las circunstancias que motivan la decisión respectiva, indicando las vías de contacto con la autoridad competente.

La autoridad de aplicación debe realizar una evaluación técnica sobre el lugar solicitado para el trasplante, con el fin de buscar alternativas para hacer cumplir los incisos a) b) c) d) del presente artículo, sin la necesidad de trasplantar.

Si el árbol trasplantado se secara o no presentara el vigor esperado hasta los doce (12) meses de trasplantado, la Autoridad de Aplicación deberá reemplazarlo

En los parques y jardines públicos de diseño histórico se prohíbe trasplantar árboles y arbustos salvo en los casos que el mantenimiento o conservación del ejemplar arbóreo lo requiera o en caso de potencial peligro para la integridad física de las personas. Ante la eventual muerte de un ejemplar en dichos espacios públicos será reemplazado por un árbol de la especie original. 

Artículo 10°.- Modifícase el Artículo 15° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 15°.- Talas o extracciones: La Autoridad de Aplicación podrá efectuar estas tareas cuando:

  1. El árbol está seco.
  2. Por su estado sanitario, fisiológico o por sus condiciones físicas no sea posible su recuperación. Esta circunstancia deberá ser acreditada mediante la evaluación prevista en el artículo 10º. Asimismo, en caso de ser técnicamente imposible practicar el trasplante, según lo dispuesto en el artículo 14°, la Autoridad de Aplicación podrá talar o extraer ejemplares sólo en las siguientes circunstancias:
  3. Evitar daños o potencial peligro a las personas
  4. Evitar daños o potencial peligro a bienes.
  5. Cuando impidan u obstaculicen el trazado o realización de obras públicas.
  6. Por el trazado o mantenimiento de un servicio público.
  7. Cuando se encuentre fuera de la línea de plantación respecto al resto de los árboles de la vereda, constituyendo un obstáculo.
  8. Cuando por su localización resulte imposible ubicar las entradas de vehículos necesarias para cumplir con los requerimientos de estacionamiento y carga y descarga dispuestos por el Código de Planeamiento Urbano para el uso correspondiente.

Excepto en situaciones excepcionales que no admitan demora, la Autoridad de Aplicación debe fijar un cartel junto al ejemplar a ser extraído o talado por el plazo de diez (10) días corridos, en el que se informe sobre las circunstancias que motivan la decisión respectiva, según lo dispuesto en el art. 10º, indicando las vías de contacto con la autoridad competente.

La autoridad de aplicación debe realizar una evaluación técnica sobre el lugar solicitado para la tala y extracción, con el fin de buscar alternativas para hacer cumplir los incisos d) f) y h) del presente artículo, sin la necesidad de talar o extraer.

En los parques y jardines públicos de diseño histórico se prohíbe talar o extraer árboles y arbustos salvo en los casos que el mantenimiento o conservación del ejemplar arbóreo lo requiera o en caso de potencial peligro para la integridad física de las personas. Ante la eventual muerte de un ejemplar en dichos espacios públicos, éste será reemplazado por un árbol de la especie original.

Artículo 11°.- Modifícase el Artículo 17º de la ley 3263, que quedará redactado de la siguiente manera: 

Artículo 17 ° .- Reclamos: La Autoridad de Aplicación debe expedirse acerca de los reclamos de intervención sobre los árboles en el plazo máximo de treinta (30) días corridos.

Dentro del mismo plazo, a través del área correspondiente, deberá comunicar fehaciente y fundadamente la decisión respectiva y, en caso de corresponder,
fecha aproximada para la intervención.

Artículo 12°.- Modifícase el artículo 20° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 20 º.- Registro: Se crea el Registro de Árboles Históricos y Notables de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que dependerá de la Autoridad de Aplicación de la presente Ley, incluyéndolos en el  mapa elaborado en el Artículo 4°, inciso a).

La Autoridad de Aplicación debe elaborar un plan de manejo de los mismos que se incluirá dentro del Plan Maestro de Arbolado Público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en los términos del Artículo 4° inciso g), y aconsejar sobre la incorporación de nuevos ejemplares a dicho Registro.

Artículo 13°.- Modifícase el Artículo 22° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 22 º.- Difusión: El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debe desarrollar una política de difusión amplia, con el fin de informar a la ciudadanía las acciones realizadas en materia de arbolado público urbano. Esta política de difusión y sensibilización debe incluir:

a. Las acciones que realiza la Autoridad de Aplicación.

b. Las especificaciones técnicas para la conservación y cuidado de árboles.

c. Las advertencias sobre la prohibición de la poda y tala de árboles por parte de los particulares.

d. Medidas o consejos para evitar que los ciudadanos dañen el arbolado.

e. La importancia de los árboles y su cuidado para el ambiente, la salud física y psicológica de las personas, la mitigación de los efectos del cambio climático y la disminución de la concentración de los gases de efecto invernadero.

f. La importancia de los árboles como patrimonio histórico, cultural y ambiental de la Ciudad.

Artículo 14°.- Modifícase el Artículo 23° de la Ley 3.263, que quedará redactado de la siguiente manera:

Artículo 23 º.- Educación: En el marco de la Ley 1687 de Educación Ambiental, a fin de promover la importancia de la conservación y cuidado del arbolado, y contribuir a la forestación urbana en todo el territorio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Autoridad de Aplicación, sin perjuicio de todas aquellas actividades que considere compatibles con el objeto de la presente, debe llevar a cabo las siguientes iniciativas en los establecimientos educativos públicos o privados dependientes del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, incluyendo a la educación inicial, primaria, media y la superior en todas sus formas y niveles, en coordinación con el Comité Coordinador de Asuntos Educativos Ambientales de la citada Ley:

a.         Talleres de sensibilización orientados a informar sobre la importancia de los árboles y su cuidado para: el ambiente, la salud física y psicológica de las personas, la mitigación de los efectos del cambio climático y la disminución de la concentración de los gases de efecto invernadero.

b.         Plantación de ejemplares junto con los estudiantes, con la asistencia de los técnicos designados por  la Autoridad de Aplicación, quienes serán designados padrinos de los ejemplares.

Artículo 15°.- Incorpórese el Artículo 26° bis, que quedará redactado de la siguiente manera:

            Artículo 26° bis: La Autoridad de Aplicación deberá informar en medios de comunicación físicos y digitales, redes sociales del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la vía pública los montos de las multas establecidas en el Artículo 26° según cada caso. Los montos publicados de las multas deberán ser actualizados a medida que sufran variaciones en su cantidad.

Artículo 16 ° .- Comuníquese, etc.

FUNDAMENTOS

Señor Presidente:

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires cuenta con la Ley de Arbolado Público Urbano N° 3263 promulgada hace doce años. La necesidad de modificarla se debe, por un lado, a cuestiones socioambientales y climáticas que han tomado relevancia desde su promulgación, y, por otro lado, a la inadecuada gestión del Arbolado Urbano que se evidencia en los numerosos reclamos y denuncias a través de redes sociales, medios de comunicación y ante el Poder Judicial.

Es necesario destacar la importancia que tiene el arbolado urbano de follaje frondoso desde el punto de vista ambiental y sanitario. Fijan dióxido de carbono, principal causante del calentamiento global, a la vez que producen oxígeno gaseoso. Según la FAO, un árbol grande puede absorber hasta 150 kilos de CO2 al año. Son, además, excelentes filtros para los contaminantes urbanos ya que absorben gases contaminantes como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono y óxidos de azufre y filtran las micropartículas sólidas que se producen durante la combustión de combustibles fósiles adsorbiéndolos sobre las hojas y la corteza. Entre los beneficios que produce el follaje frondoso para la vida urbana, se sabe además que reducen la contaminación acústica, y la contaminación visual, tan agobiante en nuestra ciudad, debido principalmente a los carteles publicitarios, señalética y propagandas. Los árboles son cobijo y hábitat de fauna aumentando y sosteniendo la biodiversidad urbana.

El arbolado de follaje frondoso es indispensable para mitigar los efectos de la crisis climática ya que contribuyen a la regulación térmica y a la regulación de la humedad atmosférica por el proceso de evapotranspiración, con lo que pueden llegar a reducir en verano la necesidad de aire acondicionado en un 30% (en las calles arboladas de follaje frondoso se observa disminución de la temperatura de hasta 9 y 10 grados Celsius) y las facturas de calefacción en invierno entre un 20% y 50%. Regulan el flujo del agua y ralentizan la caída de la misma, lo que es de suma importancia en eventos de precipitaciones copiosas, cada vez más frecuentes debido al cambio climático. Por lo tanto, desempeñan un papel clave en la resiliencia de la vida urbana frente a las consecuencias de inundaciones y en la reducción de riesgos de desastres naturales. Un perennifolio o árbol maduro de hoja verde permanente, por ejemplo, puede interceptar más de 15000 litros de agua al año. La sombra de los árboles disminuye la evaporación del agua de los terrenos vegetados.

Desde el punto de vista de la salud física y psíquica de quienes habitan y transitan las ciudades, la FAO ha comunicado que pasar tiempo cerca de los árboles mejora la salud física y mental, aumentando los niveles de energía y la velocidad de recuperación luego de enfermedades o cirugías, a la vez que disminuyen la presión arterial y el estrés. Disminuyen el sonido de las calles y autopistas cercanas y crean una agradable cubierta de verde, lo cual mejora el impacto visual de la ciudad y alivia el estrés que produce la vida ciudadana. También reducen la exposición a los rayos UV-B en aproximadamente un 50%, protegiendo la piel de la radiación ultravioleta que puede producir cáncer de piel. Un estudio realizado por Scientific Reports ha demostrado que los pacientes que pueden ver árboles desde sus ventanas se recuperan más rápidamente de cirugías y enfermedades, reduciendo complicaciones. Los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad muestran menos síntomas cuando tienen acceso a la naturaleza. Estar entre los árboles y la naturaleza mejora la concentración reduciendo la fatiga mental. Además, sostiene que el olor de los árboles también beneficia nuestra salud. Esto se debe a que los árboles secretan ciertas sustancias, conocidas como fitoncidas, que se han relacionado con las mejoras en la defensa inmunológica, aumento del umbral del dolor y reducción de la ansiedad.

 El arbolado urbano, además, es parte del patrimonio ambiental y cultural de la Ciudad, del patrimonio paisajístico, de la identidad barrial, de la historia ciudadana y de nuestra memoria social y personal.

Estas razones tornan imprescindible la incorporación en la educación ambiental, de los beneficios del arbolado de follaje frondoso, del verde vegetal y de los espacios verdes de suelo absorbente y su vínculo con la protección frente a los efectos del cambio climático, en todos los niveles educativos, desde el inicial hasta el superior. 

El arbolado urbano es una herramienta con la que cuenta la ciudad para moderar, amortiguar o mitigar los efectos del cambio climático. Las intervenciones realizadas indebidamente y sin control sobre el patrimonio arbolado de la Ciudad violan la Ley 3871 de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático, así como también los lineamientos del Plan de Acción frente al Cambio Climático 2020 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El 24 de febrero de 2021, el titular del Juzgado N.º 13 del fuero Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo, Guillermo Scheibler, resolvió hacer lugar parcialmente a la acción de amparo en el marco de la causa «Heras, Claudia contra GCBA y otros sobre amparo – ambiental», Expediente n.° 4570/2017-0. y ordenó al Gobierno y a las Comunas de la Ciudad, que: «a. Implemente un sistema informático de acceso libre, gratuito y público que contemple la totalidad de las acciones correspondientes a la gestión del arbolado público, permita seguir la trazabilidad de cada uno de los ejemplares (…) y posibilite a la ciudadanía controlar y verificar en tiempo real el cumplimiento de las previsiones de los artículos 10, 11 y 12 de la ley 3263; b. Unifique o reglamente pautas comunes para el cumplimiento de las previsiones de los artículos 10, 11 y 12 de la ley 3263; c. Finalice y publique en su página oficial de internet de modo fácilmente accesible el Plan Maestro de Arbolado Público de la Ciudad de Buenos Aires (…); d. Actualice, complete y publique en la página oficial de internet de modo fácilmente accesible el censo arbóreo informatizado (…); e. Instrumente las medidas necesarias para dar cumplimiento —de modo público y verificable por la ciudadanía— a los requisitos de capacitación, evaluación y certificación de la idoneidad del personal involucrado en la gestión del arbolado urbano previstos en los artículos 10 y 11 de la ley 3263; f. Diseñe y ejecute un esquema de tareas de conservación en salvaguarda de las plantaciones existentes (…), en el que la poda no resulte la única y exclusiva herramienta de manejo; g. Adopte los recaudos necesarios a fin de comunicar fehacientemente a Comunas y empresas contratistas que las intervenciones que eventualmente resulte necesario efectuar sobre tipas y jacarandás se deberán realizar exclusivamente en los períodos que el Plan Maestro de Arbolado determina para ello». Además, en el segundo punto de su decisorio, ordenó también que «hasta tanto se haya dado íntegro cumplimiento a lo dispuesto en el punto I de este resolutorio, se suspenda todo tipo de actividad de poda y tala de árboles. Solamente podrán realizarse intervenciones en aquellos supuestos excepcionales que no admitan demora por encontrarse comprometidas la seguridad pública, la integridad de bienes o personas o la realización de obras públicas. En tales casos deberán de todos modos publicarse en la página oficial de internet —de modo claro y accesible— los informes técnicos respectivos e imágenes que ilustren detalladamente la situación previa y posterior a la intervención».

En la acción de amparo de la Dra. Claudia Heras, que motivó la medida cautelar del año 2017, se expresa que «el GCBA desarrolla una actividad de poda que, al menos desde hace cinco años, está destruyendo los árboles del patrimonio público, a saber, árboles de alineación, de plazas, estaciones de ferrocarriles y bulevares, ya sea por mutilación, mochado, terciado o talado». Se puntualiza que «ocasionó la muerte de muchos árboles en los últimos años y que, a los sobrevivientes, se les ha quitado la mayor parte de su follaje, con la consecuente pérdida de sus beneficios». Una de sus conclusiones es que «las empresas contratistas no son idóneas y que solo persiguen un fin lucrativo, ya que su facturación está ligada al número de árboles podados y a la intensidad de la poda en cada ejemplar».

El juez Guillermo Scheibler, aseguró, en el fallo de 2021, que «no puede soslayarse que un árbol no es un integrante más del mobiliario urbano, fácilmente reemplazable, fungible en sus funcionalidades, como una farola, un banco de plaza o una parada de colectivos. Se trata de un ser vivo que nos acompaña y ayuda en el muchas veces difícil tránsito de habitar las grandes ciudades. Alcanzar su porte majestuoso le irroga décadas de crecimiento y cuidados, por lo que todo lo que hace a la gestión de este patrimonio no puede ni debe efectuarse a escondidas de la comunidad, a la ligera y sin los recaudos que la ley y el Plan Maestro elaborado por el propio GCBA imponen». «Se trata de un capital verde que recibimos en sus ejemplares adultos de las generaciones que nos precedieron y que debemos proteger y legar a las que nos sucedan con el agregado de nuevos ejemplares», concluyó.

Existen informes realizados por especialistas en la materia y por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en los que se registran, con imágenes y casos, las fallas y la falta de aplicación de la actual normativa, corroboradas por el fallo del juez Scheibler anteriormente mencionado, lo que hace necesario confeccionar un censo arbóreo informatizado a través de un mapa interactivo que permita mantener actualizado el estado y la evolución de cada ejemplar arbóreo existente en la Ciudad y que sea fácilmente accesible a la ciudadanía. La Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires publicó en el año 2016 un Censo Forestal Piloto en el que alerta acerca de que es frecuente observar, en las intervenciones sobre el Arbolado Público Urbano, la labor de personal no capacitado y que no cumple con las normas de seguridad en el trabajo.

El presente proyecto de modificación de la Ley de Arbolado Público Urbano recoge estas observaciones e incluye la necesidad de regular la actividad de quienes intervienen directamente en la conservación, podas, trasplantes y extracciones de ejemplares arbóreos, imponiendo su capacitación y certificación de la misma por la Autoridad de Aplicación a fin de resguardar la seguridad del personal y evitar la destrucción del patrimonio arbóreo.

Dada la falta de cuidado de los ejemplares arbóreos y las podas mal realizadas, es imprescindible contar con un »Manual de conservación, poda, trasplante, tala y extracción» elaborado por especialistas matriculados tal como menciona el presente proyecto.

El correcto cuidado, conservación y mantenimiento del arbolado público evitará podas, talas, trasplantes y extracciones inadecuadas, logrando conservar verdes, vivos, frondosos y sanos a los árboles existentes; de este modo y con la incorporación de nuevos ejemplares en las comunas, podrá lograrse el objetivo de transformar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en una ciudad verde.

Por todo lo expuesto solicitamos la aprobación del presente Proyecto de Ley.

Habilidades

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Publicado el

abril 13, 2022