2927-D-2022 | CRÉASE EL SISTEMA INTEGRAL DE PROTECCIÓN DEL TRABAJO DE CUIDADOS COMUNITARIOS

PROYECTO DE LEY

LEY DE CUIDADOS COMUNITARIOS

Capítulo 1

Aspectos generales

Artículo 1.- Creación. Créase el Sistema Integral de Protección del Trabajo de Cuidados Comunitarios que dependerá del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat.

Artículo 2.- Objeto. El objeto de la presente ley es reconocer el valor social y económico que tiene el trabajo de cuidados comunitarios como sostén de la vida del conjunto de la sociedad constituyéndose como apoyo fundamental de los sectores populares. El trabajo de cuidados comunitarios contribuye a achicar la brecha de acceso a los servicios de cuidados y fortalecer una perspectiva de vida más justa e igualitaria.

Artículo 3.- Definiciones

Trabajo de Cuidado Comunitario: son aquellas tareas y prácticas realizadas de manera permanente y no esporádicas, por personas y/o instituciones insertas en sus comunidades, destinadas al cuidado de la vida, que apuntan a garantizar colectivamente la subsistencia, el bienestar, y el desarrollo de las mismas, e implican procesos de transformación comunes.

Comunidades: Grupos humanos que habitan en un territorio determinado, con entramado interpersonales, vecinales y sociales, historia, necesidades, tradiciones e intereses comunes.

Artículo 4.- Principios. Los principios del sistema integral de protección del trabajo de cuidados comunitarios son:

a.- integralidad: propiciar el diseño de políticas públicas de raigambre multidimensional que permitan involucrar a todos/as los/as actores que tienen injerencia en la organización comunitaria de los cuidados: Estado, organizaciones sociales, hogares y emprendimientos privados;

b.- perspectiva de género y diversidad: promover la equidad entre los géneros en la distribución del cuidado;

c.- abordaje comunitario: incorporar las miradas, perspectivas, saberes y conocimientos de las comunidades, sus formas organizativas y su mirada colectiva sobre la gestión de los cuidados;

d.- equidad: propiciar a la organización y distribución de las tareas de cuidado al interior de los barrios populares, que involucre al Estado, organizaciones sociales, hogares y emprendimientos privados, en pos de garantizar las bases para una sociedad más justa.

Artículo 5.- Objetivos. Los objetivos de la presente ley son:

a.- reconocer el valor social y económico del trabajo de cuidado comunitario y de sus trabajadoras/es;

b.- desarrollar y fortalecer el sector de la economía social y popular y sus trabajadoras/es;

 c.- garantizar políticas que promuevan una distribución justa y equitativa de las tareas de cuidado entre los géneros y sectores sociales;

d.- reducir las brechas de acceso a los servicios de cuidado;

e.- promover el reconocimiento y adquisición de derechos de las/os trabajadoras/es de la economía social y popular que se desempeñan en centros de cuidados comunitarios.

Artículo 6.- Centros de Cuidado Comunitario. Serán considerados centros de cuidado comunitario aquellas redes, instituciones, clubes, centros comunitarios, sociedades de fomento, comedores, merenderos, apoyos escolares, postas sanitarias, espacios de primeras infancias, centros de atención y acompañamiento para personas en situación de consumo problemático, centros comunitarios de acompañamiento a personas en situación de calle, consejerías de géneros y diversidades, consejerías ambientales, centros de reciclaje y/o toda locación de gestión no privada donde se realizan las tareas cotidianas e integrales de cuidado dirigidas principalmente a las infancias, las juventudes, las vejeces, las personas con discapacidad, mujeres y diversidades que están pasando violencia por motivos de géneros, con una organización de tipo colectiva y solidaria y que está a disposición de la comunidad en la cual se encuentra inserta. Los centros de cuidado comunitario no persiguen fines de lucro.

Artículo 7.- Promotores de cuidados Integrales. Serán consideradas promotores y promotoras de cuidados integrales las personas de la comunidad que se formen para promover los derechos vinculados a la economía del cuidado, así como la participación y organización popular desde la perspectiva de género y de la economía popular; que difunde los programas para la formación y capacitación en tareas de cuidado; que organiza los trabajos de cuidados comunitarios territorialmente; y que fomente acciones y proyectos que contribuyan a la promoción de la igualitaria distribución de las tareas de cuidado.

Artículo 8.- Convenios. Convenios Facúltese a la Autoridad de Aplicación a celebrar convenios y/o articular acciones que considere necesarios para la implementación del presente.

Capítulo 2

De la creación del Observatorio y Registro del Trabajo de Cuidados Comunitarios

Artículo 9.- Creación del Observatorio. Créase el Observatorio del Trabajo de Cuidados Comunitarios que dependerá del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat.

Artículo 10.- Objetivo. El Observatorio del Trabajo de Cuidados Comunitarios tendrá como finalidad el estudio cuantitativo y cualitativo del estado de situación de las tareas de cuidados comunitarias a fin de servir de insumo para la elaboración de políticas públicas tendientes al reconocimiento integral de las tareas de cuidado y su organización de tipo comunitaria.

Artículo 11.- Creación del Registro. Créase el Registro de Centros de Cuidados Comunitarios dentro de la órbita del Observatorio de las Tareas de Cuidados Comunitarias.

Artículo 12.- Relevamiento. El Registro de Centros de Cuidados Comunitarios relevará:

a.- los centros de cuidado comunitario sitos en la ciudad,

b.- su geolocalización,

c.- la cantidad de personas que prestan servicios en los centros,

d.- los servicios que brindan los centros de cuidados comunitarios,

e.- la cantidad de personas que asisten a los centros a tomar sus servicios.

Artículo 13.- Ingreso al Registro. El ingreso al Registro de Centros de Cuidados Comunitarios es voluntario e implicará:

a.- promoción para el acceso a programas estatales de fortalecimiento de las tareas que realizan;

b.- articulación para el acceso a los programas de formación permanente en materia de cuidados integrales y cuidados específicos;

c.- reconocimiento oficial de las tareas que realizan.

Artículo 14.- Ingreso. Se tendrá en cuenta que cada promotor/a, preferentemente, viva en la comuna del Centro de Cuidado Comunitario en el que va a trabajar, y se pondrá en valor sus saberes previos y capacitaciones anteriores.

Las/os Promotoras/es que se incorporen al sistema, lo harán con las mismas condiciones laborales que el resto de los trabajadores del Estado.

Artículo 15°. – Capacitación. La autoridad de aplicación garantizará el acceso a la capacitación continua de las/os Promotoras/es Territoriales, de forma gratuita y durante la jornada laboral.

Capítulo 3

De la creación de la mesa interministerial

Artículo 16.- Creación. Constitúyase dentro de la órbita del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat una mesa interministerial de abordaje de las tareas de cuidados de organización comunitaria con la finalidad de diseñar una estrategia integral para ser aplicada por el PODER EJECUTIVO, que contribuya a la promoción de una organización social del cuidado más justa y que logren una mejor redistribución familiar y social de la tarea, así como mejor redistribución entre los géneros, y que aporten a reconocer el cuidado como una necesidad, como un trabajo y como un derecho y que reconozca los derechos de las/os trabajadoras/es de las tareas de cuidado en centros comunitarios.

Artículo 17.- Funciones. Son funciones de la mesa interministerial de abordaje de las tareas de cuidado de organización comunitaria:

a.- Intercambiar y relevar información para el armado colaborativo de un diagnóstico común sobre el impacto de las tareas de cuidado comunitarias en la organización del cuidado en nuestra ciudad, que contribuya al reconocimiento de éste tipo de organización.

b.- Planificar, diseñar, elaborar y ejecutar políticas públicas tendientes al reconocimiento y fortalecimiento de las tareas de cuidado de tipo comunitarias.

c.- Promover políticas públicas que busquen remunerar y proteger social y económicamente a los/as trabajadores/as del cuidado de tipo comunitario en las distintas esferas en las que este se desarrolla.

Artículo 18.- Representación. La mesa interministerial de abordaje del trabajo de cuidado estará conformada por representantes del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, la Dirección General de la Mujer, Subsecretaría de Trabajo, Industria y Comercio, DG. Desarrollo de la Infancia y Adolescencia y el Ministerio de Salud, organizaciones territoriales, sociales y de la sociedad civil que aborden la temática de los cuidados comunitarios

Artículo 19.- Los gastos que demande la presente creación serán afectados a la partida presupuestaria correspondiente.

Artículo 20.- Comuníquese, etc.

FUNDAMENTOS

Señor Presidente:

            Motiva el presente la creación del Sistema Integral de Protección del Trabajo de Cuidado Comunitario.

Los cuidados comunitarios son las tareas y gestiones cotidianas que permiten que los hogares, familias e instituciones funcionen. Son aquellas tareas que se organizan colectivamente en el territorio y permiten la sostenibilidad de la vida: las ollas populares, los espacios de cuidados de las infancias y las vejeces, las consejerías de géneros y diversidades, los centros de ayuda para personas con discapacidad.

La pandemia provocada por el COVID-19 y el posterior Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) pusieron en el centro de la escena la problemática de los cuidados, y con ello, la necesidad de elaborar una estrategia integral para redistribuir y reconocer el cuidado como una necesidad, como un trabajo y como un derecho y; que mientras muchos sectores productivos presentaron caídas en su nivel de actividad durante el inicio de la pandemia, el trabajo de cuidados, por el contrario, aumentó su nivel al 21,8% del PIB y muestra un aumento de 5,9 puntos porcentuales con respecto a la medición «sin pandemia”, que pone de manifiesto que la economía de los cuidados enciende y sostiene el funcionamiento social.[1] En ese entonces, los movimientos sociales nos pusimos al hombro las tareas de cuidados comunitarios ya que la situación apremiaba, en especial, en los barrios populares.

Según el Registro Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (ReNaTEP)[2] en la Ciudad de Buenos Aires hay 103.678 personas registradas. De ese total, 39.209 están registrados y registradas en la rama de “Trabajos Socio Comunitarios”. En este sentido, elaborar una agenda del cuidado implica considerar que estas tareas se organizan y resuelven sobre la base de la existencia de la economía popular: hablamos de educadoras y educadores, cuidadoras y cuidadores, compañeras y compañeros que garantizan la alimentación en comedores y merenderos, promotoras y promotores de salud, acompañantes en situaciones de violencia de género, cuidadoras y cuidadores de adultos y adultas mayores y niñeces. Es por ello que abordar una agenda del cuidado desde una perspectiva de la economía popular implica entrelazar lo económico –la forma en que las economías se benefician del trabajo de cuidados que no es reconocido ni remunerado–, lo social –las relaciones de clase y género– y lo político –los distintos actores que demandan sostienen o implementan políticas públicas que directa o indirectamente moldean la prestación y recepción de cuidados.

La principal motivación de estas trabajadoras y trabajadores es la satisfacción de ayudar a la comunidad, principalmente a las personas más vulnerables que viven en sus propios barrios. Estos mismos trabajadores y trabajadoras realizan jornadas sumamente extenuantes y extensas donde los tiempos para el cuidado personal y las actividades sociales son mínimos.

Entre las principales dificultades encontramos la insuficiencia en la asistencia alimentaria, la precariedad edilicia en que se encuentran los espacios, y la falta de formaciones y capacitaciones específicas sobre prevención y abordaje de las problemáticas.  Es por ello que  desde el Estado, se tracen estrategias de acompañamiento, capacitación, formación y acreditación de saberes.

Entre los Espacios de Cuidados Comunitarios encontramos a:

● Ollas populares y centros comunitarios que brindan asistencia alimentaria

● Puntos educativos que proporcionen apoyo escolar

● Postas sanitarias de las organizaciones sociales

● Espacios comunitarios de primera infancia y espacios para el cuidado comunitario de las infancias en general

● Consejerías de atención a situaciones de violencia de género y acceso a derechos de las personas LGTBIQ+

● Centros de atención y acompañamiento para personas en situación de consumo problemático

● Centros comunitarios de acompañamiento a personas en situación de calle

● Clubes de barrio (con cuota social o actividades gratuitas para niños/as, adolescentes y adultos/as mayores)

● Centros de jubilados/as y adultos/as mayores

● Sociedades de fomento que brinden actividades enmarcadas en espacios de cuidados

● Centros de cuidados de las vejeces en general

● Centros de cuidados para personas con discapacidad

  • Consejerías ambientales
  • Centros de reciclaje

Es por todo lo dicho que en la construcción de nuevas bases institucionales que sostengan horizontes de igualdad, es importante visibilizar los cuidados que se producen también en el ámbito comunitario que es una forma de colectivizar esos trabajos domésticos individuales, optimizando aún más recursos humanos y económicos, y que sostienen la dinámica misma de los barrios populares al fortalecer las redes para potenciar las acciones y sus alcances, considerando que que es la comunidad próxima la que llega primero, la que conoce a sus protagonistas y la viabilidad de posibles soluciones a los problemas que emergen.

Es por todo lo expuesto que solicito el acompañamiento del presente proyecto de ley.


[1] Presidencia de la Nación Argentina, 1 de septiembre del 2020

[2] https://www.argentina.gob.ar/desarrollosocial/renatep

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Publicado el

noviembre 3, 2022