84-D-2022 | LEY DE PROVISIÓN GRATUITA DE ELEMENTOS PARA LA GESTIÓN MENSTRUAL

PROYECTO DE LEY

LEY DE PROVISIÓN GRATUITA DE ELEMENTOS PARA

LA GESTIÓN MENSTRUAL

Artículo 1.- Objeto. La presente ley tiene por objeto garantizar la provisión gratuita de elementos para la gestión menstrual a toda la población menstruante que se encuentre entre la menarca y el climaterio.

Artículo 2.-Lugares de Expendio. Se proveerán de elementos para la higiene de manera gratuita en efectores de salud pública, en ámbitos educativos de gestión pública, en los Centros Integrales de la Mujer, de reclusión de personas y redes de alojamiento diurno y/o nocturno para gente en situación de calle, destinado a cubrir sus necesidades durante el transcurso del período menstrual. Así como también se organizarán campañas itinerantes en todas las comunas de concientización y provisión de elementos de higiene de manera gratuita, priorizando las poblaciones vulnerables.

Artículo 3.-Denominación. Se denomina elemento de gestión menstrual a todo dispositivo de contención utilizado durante la menstruación tales como toallas higiénicas (descartables o reutilizables), tampones, copas menstruales, esponjas marinas y/o ropa interior absorbente. El presente listado no es taxativo.

Artículo 4.-Autoridad de aplicación. Será autoridad de aplicación de la presente ley el Ministerio de Salud.

Artículo 5.-La autoridad de aplicación de la presente debe garantizar:

a.- La provisión de elementos de gestión menstrual de manera gratuita en los establecimientos públicos detallados en el art. 1 de la presente, en los cuales debe garantizar contar con variedad de elementos para elección de la persona usuaria según sus necesidades y preferencias, priorizando los elementos de higiene reutilizables.

b.- La asistencia y capacitación, priorizando las campañas itinerantes por todas las comunas de la ciudad, a la población menstruante en relación a los aspectos que conciernen a la higiene y salud durante el ciclo menstrual.

c.- Los establecimientos públicos detallados en el art. 1, deberán contar con instalaciones sanitarias acordes a las necesidades del periodo menstrual, como así de disposición de los desechos.

Artículo 6.-Acceso a la información. Junto con los elementos de gestión menstrual, se hará entrega de un documento informativo que le permita a la población menstruante conocer sobre el período menstrual, sus características y los distintos dispositivos de gestión menstrual disponibles.

Artículo 7.-Identidad de género. En todo en cuanto resulte aplicable, se respetarán los principios de identidad de género detallados en la Ley Nacional N° 26.743.

Artículo 8.-Reglamentación. El Poder Ejecutivo debe reglamentar la presente Ley dentro de los noventa (90) días a partir de la promulgación de la misma.

Artículo 9.-De forma. Comuníquese, etc.



FUNDAMENTOS


Sr. Presidente:                  

El presente proyecto de Ley tiene como objetivo garantizar la provisión gratuita de elementos para la gestión menstrual, haciendo especial hincapié en elementos de higiene menstrual reutilizables, a toda población menstruante que se encuentre entre la menarca y el climaterio, en efectores de salud pública, en ámbitos educativos de gestión pública, de reclusión de personas y redes de alojamiento diurno y/o nocturno para gente en situación de calle, destinado a cubrir sus necesidades durante el transcurso del período menstrual.

La menstruación es un hecho fisiológico que forma parte del ciclo mensual en la población menstruante. La misma presenta características particulares y exige especificidades en lo que respecta a su abordaje, tratamiento, educación y medios para una atención adecuada e integral.

En esta línea, es necesario abordar los aspectos que hacen a la educación sobre esta temática, el suministro de los bienes necesarios para el cuidado, la higiene y el acceso a los mismos de una manera que no implique una discriminación para la población menstruante.

Dentro de las necesidades más básicas y esenciales se puede mencionar que la gestión menstrual demanda cómo mínimo el acceso a agua limpia, instalaciones sanitarias adecuadas que permitan la privacidad de las personas, elementos de gestión de higiene menstrual (toallitas, tampones, paños absorbentes lavables, copa menstrual, etc.), lugar para la correcta eliminación de los desechos, y especialmente conocimiento y visibilización de la temática. Si bien se trata de un hecho que forma parte de la vida de la población menstruante, continúa siendo un tema tabú en la mayor parte de las culturas, lo que implica silencio, ocultamiento y desnaturalización de este hecho lo cual lleva a la desinformación.

No siendo nuestra cultura una excepción a este problema ni a sus consecuencias, que son muy concretas y contundentes especialmente en la vida de la población menstruante de más escasos recursos, se limita el acceso al ejercicio de derechos fundamentales como la igualdad, la educación, la no discriminación y el derecho a la salud (en concordancia con la Declaración Universal de Derechos Humanos (ONU) y la Declaración de Bioética y Derechos Humanos de UNESCO).

La OMS, a partir del estudio “Patterns and perceptions of menstruation: a World Health Organization international collaborative study in Egypt, India, Indonesia, Jamaica, Mexico, Pakistan, Philippines, Republic of Korea, United Kingdom and Yugoslavia” realizado en 10 países remarcó que la menstruación continúa siendo causa de vergüenza y estigma y exclusión social y que, sumado a la falta de acción por parte de los estados, pone en riesgo la salud de gran parte de la población dado que la falta de medios e información para manejar y correctamente la menstruación puede resultar en infecciones, daños a la salud mental a largo plazo y embarazos no deseados. También lleva a que se repliquen prácticas menstruales antihigiénicas (como el uso de paños viejos o desgastados o trapos que no son correctamente esterilizados o el no recambio de los materiales de gestión menstrual con la regularidad requerida), lo que puede llevar a riesgosas infecciones (como el síndrome de shock tóxico) o causar infecciones del tracto urinario, problemas de salud reproductiva, infertilidad e inclusive la muerte.

Desde el punto de vista del derecho a la educación de las mujeres y niñas, el Banco Mundial ha estimado que a nivel global se pierden entre el 10 y el 20% de los días de clase por causas relacionadas con la falta de acceso a la higiene menstrual. El programa WASH de UNICEF, señala que el inicio de la menstruación presenta retos particulares para las niñas y adolescentes en edad escolar. Se ha podido establecer en el referenciado informe, una correlación entre la deserción escolar de estas por motivos vinculados a la menstruación y la falta de acceso a la información, a las condiciones de higiene y a los productos necesarios. Se suma la falta de medios económicos para afrontar el costo de los elementos necesarios para su cuidado, lo cual incrementa el ausentismo. Se advierte fácilmente cómo el derecho de las niñas y mujeres a la educación se ve vulnerado, por no encontrarse en las mismas condiciones que quienes no menstrúan.

También es un problema de desigualdad económica, ya que las mujeres enfrentan diversas formas de discriminación salarial: en promedio, ganan 27% menos que los varones, tienen mayores tasas de precarización laboral (más de un tercio de las trabajadoras ocupadas está en negro), tienen mayores niveles de desempleo (incluso las mujeres jóvenes más que duplican el nivel de desempleo promedio de la población de 9%), tienen doble jornada laboral contabilizando el trabajo doméstico no remunerado que recae principalmente en las mujeres y niñas y son más pobres.

Según el informe realizado a principios del 2021, en el marco del Foro de Justicia Menstrual, con los aportes e investigaciones de diversos equipos del Estado, entre los que aparecen INDEC, AFIP, ANDIS, ANSES, la Subsecretaría de Programación Regional y Sectorial y la Subsecretaría de Tributación Internacional del Ministerio de Economía, entre otros, profundizó en el impacto asimétrico de la crisis por la pandemia en las mujeres, que perdieron empleo e ingresos, y cómo aumentó el costo de menstruar. De acuerdo al informe, menstruar implica pagar anualmente desde $3.228 (toallitas) hasta $4.327 (tampones). Así, el costo anual equivale al 44% de una Canasta Básica Alimentaria (CBA diciembre 2020: $7.340) o al 87% del monto de una Asignación Universal por Hijo/a (AUH diciembre 2020: $3.717).

Otro informe realizado por la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires arrojó que el 77% de las mujeres tuvo que optar por marcas o productos más económicos, mientras que el 22% debió comprar menos cantidad y/u optimizar su uso.

Hay que agregar que los costos que enfrenta una persona menstruante no terminan en la compra de insumos de higiene menstrual, sino que debe cubrir también otros costos como controles anuales ginecológicos, y analgésicos para los dolores de las distintas etapas del ciclo menstrual, productos de higiene personal, entre otros. Del relevamiento de precios realizado por la Defensoría, se observa que, anualmente, una mujer gasta 523,61 pesos en analgésicos, y más de 1.189,11 pesos en antiespasmódicos.

También se tuvo en cuenta los controles que tienen que realizarse, como por ejemplo el PAP (665 pesos en un año si no tiene obra social) o las mamografías mamarias y ginecológicas (entre 1.520 y 2.643 pesos aproximadamente).

En promedio, el gasto anual por una cuestión de género podría llegar a ser de $13.510,70 para una mujer que no tiene obra social. Esto se agrava al analizar las familias monomarentales.

Por otro lado, la organización Eco Feminita calculó para septiembre del año 2021 un gasto anual de $4.102 por utilizar toallitas, y un gasto anual de $4.686 por utilizar tampones.

En términos de establecer condiciones de igualdad entre los géneros, consideramos que los referidos productos, deben ser suministrados en formas gratuitas a las personas que menstrúan, como una condición ineludible para eliminar la desigualdad que implica tener que afrontar el costo de los mismos frente a las personas que no menstrúan.

Es por todo lo expuesto que se propone mediante el presente, el suministro gratuito destinado a toda la población menstruante de los productos y artículos de gestión menstrual que se indican precedentemente.

En virtud de las consideraciones expuestas, solicito a mis pares el acompañamiento del presente proyecto de ley.

Habilidades

Publicado el

marzo 2, 2022